El uso al alza de vehículos eléctricos ha impulsado la necesidad de contar con infraestructuras adecuadas para fomentar y democratizar su uso, y a nivel empresarial, la instalación de puntos de recarga en empresas es una de las estrategias que muchas compañías están llevando a cabo para adaptarse a esta nueva realidad. 

¿Qué tener en cuenta a la hora de instalar puntos de recarga de coches eléctricos en tu empresa?

Antes de embarcarse en el proceso de dotar a la empresa de una red de recarga, es importante considerar varios factores. En primer lugar, es fundamental evaluar la demanda actual y futura de usuarios que harán uso de estos puntos.

La instalación de puntos de recarga en empresas debe responder a las necesidades de los empleados, clientes y visitantes. Realizar un estudio de viabilidad es esencial para determinar la capacidad necesaria y el tipo de infraestructura que se adaptará mejor a las instalaciones.

Otro aspecto a tener en cuenta es el estado de la red eléctrica existente. Es posible que la empresa requiera una actualización en su instalación eléctrica para soportar la carga adicional. Además, es importante conocer las normativas locales y nacionales sobre la instalación de este tipo de infraestructuras.

La ubicación física de los puntos de recarga dentro del recinto también es clave. Se debe pensar en lugares que sean de fácil acceso y que no interrumpan la circulación de vehículos. Asimismo, es recomendable contar con un sistema de señalización que indique la ubicación de estos puntos para que los usuarios los identifiquen fácilmente.

Asimismo, hay que considerar aspectos financieros. La inversión en instalación de puntos de recarga en empresas puede variar en función del número de dispositivos y la complejidad de la instalación. Existen diferentes opciones de financiación y subvenciones que pueden ayudar a cubrir estos costos. Evaluar el retorno de la inversión (ROI) es fundamental, ya que esta infraestructura no solo beneficia al medio ambiente, sino que también puede mejorar la imagen de la empresa y atraer a nuevos clientes.

¿Cómo instalar un punto de recarga para coches eléctricos en tu empresa?

El proceso para instalar un punto de recarga de EV en la empresa requiere planificación y coordinación. El primer paso es contar con un diagnóstico energético de las instalaciones. Esto permitirá conocer la capacidad actual de la red eléctrica y determinar si es necesario realizar mejoras o adaptaciones para soportar la nueva carga.

Una vez realizada la evaluación, se debe seleccionar el tipo de cargador que se instalará. Existen diversas opciones, que varían según la velocidad de carga y las características técnicas. Es fundamental elegir un dispositivo que cumpla con las necesidades de la empresa y que se adapte al flujo de vehículos que se espera atender.

Después de la selección del equipo, se debe solicitar la intervención de un profesional. Es recomendable contar con la asesoría de expertos que garanticen que instalar un punto de recarga de EV en la empresa se realice de forma segura y conforme a las normativas vigentes. 

El siguiente paso es la puesta en marcha del sistema. Esto implica configurar el software de gestión, establecer protocolos de seguridad y probar el funcionamiento del punto de recarga. Es importante realizar pruebas exhaustivas para asegurarse de que todo funciona correctamente antes de ponerlo en uso. En esta etapa se deben verificar aspectos como la comunicación entre el cargador y la red, la eficiencia en la carga y la respuesta ante posibles incidencias.

Si quieres saber más sobre cómo marcar la diferencia en la experiencia de carga con un cargador de coche eléctrico para empresas, te contamos más aquí.

¿Es obligatorio instalar puntos de carga en las empresas?

La obligatoriedad de instalar puntos de recarga en las empresas es un tema que varía según la legislación de cada país o región. Hasta el momento, no existe una norma general que obligue a todas las empresas a instalar infraestructura para la recarga de vehículos eléctricos.

Sin embargo, en algunos lugares se están introduciendo regulaciones que incentivan o, en ciertos casos, requieren que nuevos edificios o centros comerciales incluyan puntos de recarga de coches eléctricos para empresas.

En muchos países, la tendencia es mover las normativas hacia la obligatoriedad de contar con un mínimo de puntos de recarga en determinados establecimientos. Esto responde a la necesidad de fomentar el uso de vehículos eléctricos y a los compromisos medioambientales. En otros casos, las autoridades ofrecen incentivos, como subvenciones o reducciones impositivas, para que las empresas decidan implementar esta infraestructura de forma voluntaria.

Por otro lado, algunas comunidades autónomas y ayuntamientos han establecido normativas específicas para ciertos tipos de edificaciones o zonas de alta concentración de vehículos. Esto significa que, si bien no es obligatorio para todas las empresas, sí puede ser un requisito en determinados contextos. En cualquier caso, es aconsejable que las empresas se informen sobre las normativas locales y se mantengan actualizadas sobre posibles cambios en la legislación.

Por tanto, aunque no existe una imposición en términos generales, la tendencia es clara: cada vez más normativas promueven la instalación de puntos de recarga en empresas como una medida para apoyar la movilidad sostenible y reducir la huella de carbono. Por ello, aunque no sea obligatorio en todos los casos, invertir en esta infraestructura puede representar una ventaja competitiva para la empresa.

¿Cuántos puntos de recarga instalar?

Determinar el número de dispositivos a instalar depende de varios factores. No sólo se trata de contar con un punto de recarga en la empresa, sino de crear soluciones de carga eficientes para todos en el entorno corporativo.

En primer lugar, es importante analizar el parque automovilístico de la empresa. Si un alto porcentaje de empleados o clientes utiliza vehículos eléctricos, la demanda de recarga será mayor y, por tanto, se requerirá un mayor número de puntos.

La instalación de puntos de recarga en empresas debe ser escalable, es decir, la infraestructura inicial debe permitir la ampliación futura en caso de ser necesaria. Algunas empresas optan por instalar un número reducido de cargadores al principio, con la opción de añadir más en el futuro conforme se incremente la demanda.

También es relevante considerar la disponibilidad de espacio físico. El lugar donde se colocarán los cargadores debe ser seguro y de fácil acceso, sin interferir con otras operaciones de la empresa. Una distribución estratégica puede facilitar el uso de los dispositivos y evitar la congestión en áreas de estacionamiento.

Finalmente, la decisión puede depender también de factores económicos. La inversión inicial puede ser elevada si se decide instalar un gran número de dispositivos, por lo que es crucial encontrar un equilibrio entre la cobertura necesaria y los recursos disponibles. Los puntos de recarga de coches eléctricos para empresas ofrecen una solución flexible que se adapta tanto a pequeñas como a grandes empresas, permitiendo ajustar la inversión según las necesidades reales.

Beneficios de instalar puntos de recarga en tu empresa

Contar con puntos de recarga puede ofrecer ventajas competitivas:

  • Ahorro en costes a largo plazo. Aunque la inversión inicial pueda ser significativa, el uso de energía eléctrica para recargar vehículos es, en muchos casos, más económico que el combustible tradicional. Además, algunas compañías pueden acceder a subvenciones y ayudas gubernamentales, lo que reduce el coste de la instalación.
  • Más sostenible. Adoptar medidas para instalar un punto de recarga de EV en la empresa es una forma de contribuir a la reducción de emisiones contaminantes y al cumplimiento de los objetivos ambientales corporativos.
  • Mayor accesibilidad. Ofrecer soluciones de carga en la empresa da más opciones a clientes, trabajadores y visitantes, al poder desplazarse en su vehículo eléctrico y cargarlo durante su estancia en la empresa.
  • Mejora la imagen corporativa. Disponer de cargadores para coches eléctricos en la empresa transmite una imagen de modernidad, adaptación a los tiempos modernos, compromiso medioambiental y accesibilidad que repercute positivamente en la percepción de la compañía de cara al exterior.