Uno de los aspectos de los vehículos eléctricos que necesita evolucionar para permitir democratizar su uso, es el relativo a los puntos de carga para afrontar viajes largos. Junto con el precio de adquisición, todavía superior al de los vehículos con motor de combustión, y la autonomía (aunque ya en menor medida), es el factor que más frena a los usuarios a decantarse por un vehículo de cero emisiones. Y es por ello por lo que la reciente noticia de que Tesla abre a otros fabricantes su red de Superchargers ha sido recibida con gran entusiasmo.

La red de Superchargers

Y es que lo que ya se venía anunciando desde hacía unos meses como un rumor, se ha confirmado definitivamente este pasado mes de junio de manera oficial por parte de la propia Tesla. Por el momento, ha arrancado como una prueba piloto inicialmente en Países Bajos, donde se han habilitado diez estaciones de carga de su red de Superchargers para que puedan cargar vehículos de otras marcas, aunque no sin cumplir ciertos requisitos. Uno de ellos, tener el vehículo matriculado allí.

Durante muchos años, la red de Tesla ha sido exclusiva para los vehículos de la marca, ofreciendo una comodidad de uso, una interfaz de manejo y una experiencia de usuario sin parangón en el mundo de la movilidad eléctrica. Algo anhelado por cualquier usuario de vehículo eléctrico de marcas tradicionales, cuya recarga pública ha dependido siempre de los proyectos llevados a cabo por empresas energéticas y de nueva vida, cuya incipiente actividad ha quedado siempre a años luz de la todopoderosa red de Superchargers de Tesla.

Pero varias dudas surgen tras la noticia. La primera de ellas, el precio. Este se ha fijado en 0,57 €, que no es nada barato (seguramente para evitar la sobresaturación de sus puntos de carga), pero que ofrecerá también la opción de la suscripción mensual, al puro estilo Ionity, a un coste de 13 €. El pago se realizará a través de la aplicación de Tesla, que podrán descargarse todos aquellos nuevos usuarios de la red de Superchargers.

La saturación de los Superchargers

Otra, la posible saturación de las estaciones de Supercharger. En principio, esta apertura podría aplicarse únicamente a aquellas estaciones de la red de Superchargers que se encuentren habitualmente vacías. La ubicación del puerto de carga en el vehículo también tiene que ver con la posible problemática, puesto que ya se está viendo en algunas de las estaciones abiertas a otras marcas que los vehículos que ya han hecho uso de los Superchargers, lo han tenido que estacionar ocupando la plaza del cargador en uso y la plaza en la que está aparcado físicamente el vehículo. En la siguiente imagen se muestran qué marcas pueden usar sin problemas la red de Superchargers y cuáles no, según en qué parte del vehículo tengan ubicado el puerto de carga:

Conectores coches eléctricos

Es muy probable que Tesla se vea abocada a modificar la longitud de las mangueras de las estaciones de carga habilitadas para que lleguen a los otros vehículos, ya que son excesivamente cortas. También es probable que esta modificación se implemente en los Superchargers de nueva apertura. El tiempo lo dirá.